EL DÍA QUE TODO CAMBIÓ

Nuestro proyecto pretende dar visibilidad a la diabetes tipo 1 y sus necesidades. El proyecto abarca un libro de testimonios en primera persona sobre la diabetes tipo 1, (pacientes, familiares, amigos, profesionales); un foro: http://www.tuvidacondiabetes.es/ ; este blog; charlas informativas, y un documental que pronto compartiremos con todos los lectores. Gracias por estar aquí y compartir esta dulce experiencia.


domingo, 11 de diciembre de 2016

A petición de mi mujer.

Cuando hace años me diagnosticaron diabetes tipo1, una de las cosas más desmoralizantes que sufrí fue la absoluta falta de información de esta enfermedad.
Cuando al cabo de los años, y gracias a foros de afectados donde aprendí mucho de esta enfermedad, conocí a muchos padres de niños afectados, conocí también lo especialmente doloroso que era para ellos. Dolor por la incomprensión, la soleddad, el miedo... En uno de esos foros conocí a la que ahora es mi mujer, madre de una niña afectada, y una más de esas madres que sufrieron esa incomprensión, esa soledad, esos miedos. Un buen día decidimos apuntarnos a la asociación de diabéticos de nuestra ciudad, al principio con ilusión, luego... luego nos dimos cuenta de que estas asociaciones no estaban pensadas para lo que nosotros creíamos que debían estar pensadas, y aún así, seguimos pagando nuestra cuota anual religiosamente, y por partida doble.
El año pasado, mi mujer recibió la llamada de otra madre, que le contó que había solicitado a la asociación de diabetes, a la que ambas pertenecían, una charla para el colegio de su hijo, y que de allí, le habían remitido a la Federación de Asociaciones, que eran quienes se debían encargar de eso, y la respuesta de esa Federación había sido "No podemos dar la charla porque no tenemos dinero". Entonces, esa madre, le propuso a mi mujer hacerlo, dada la experiencia que tenía en ese terreno, y desde ese día, mi mujer se ofreció a dar las charlas en los colegios que se lo proponían, de forma voluntaria, y por supuesto desisteresada.
Las pasadas navidades, cenando con una pareja de amigos con la que ella había compartido muchos días de hospital, con sus respectivos miedos, en esa época de diagnóstico de diabetes tipo1 de sus hijos, nos propusieron un proyecto, un gran proyecto, un proyecto que consistía en que los futuros padres no sufieran esa soledad, esa incomprensión, ese miedo... Sí, me repito mucho, pero es que fueron muchos años, así que no me cansaré de repetirlo, soledad, incomprensión, miedo... A mi mujer se le iluminaron los ojos, era lo que siempre había pretendido, conseguir que nadie sufriera lo que ella había sufrido. Se pusieron las dos a trabajar en el proyecto, que consistía en un libro de testimonios, en dar charlas en  los colegios, en un foro nuevo, en un documental...En fin, en eso para lo que parece que no tenían dinero en la Federación. Actualmente, el foro está en funcionamiento, el libro está en su fase final, y ya han dado alrededor de media docena de charlas en los colegios. Ah, y todo ello con su esfuerzo personal y económico.
Hoy, leo este artículo a petición de mi mujer. Yo me lo habría ahorrado, pero ella, indignada, me lo ha pedido. A mí es que ya no me sorprende nada. No me sorprende que ahora digan que esta Federación está organizando charlas, que si patatín, que si patatán... Ah, y encima que digan que el proyecto de mi mujer y  su amiga es para paliar el crecimiento exponencial de la enfermedad. No sabía que mi mujer y su amiga tuvieran esas virtudes. Yo, la virtud que les conozco, es un corazón enorme.
Ya digo, no me sorprende nada, los que habéis leído los comics de Makinavaja ya sabéis lo que decía de la gente a la que le ponían una gorra de responsable de algo. Pues de estos, hay muchos, pero que muchos.


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